Toledo tiene fama de perdiz en escabeche y mazapán de postre. Es merecida, pero se queda corta. La cocina de esta ciudad lleva siglos mezclando herencias —castellana, sefardí, árabe— y el resultado es una gastronomía más variada y honesta de lo que muchos visitantes esperan. Cuando nos preguntan dónde comer, nunca respondemos con una lista genérica. Respondemos con lo que nosotros mismos elegimos cuando queremos comer bien.
Aquí van los sitios que llevamos años recomendando. Ninguno vive del turismo de paso. Todos tienen una razón concreta para estar en esta lista.
Taberna La Campana [MUESTRA] — Casco histórico, junto a la plaza de Zocodover
Cocina de mercado sin artificios. El guiso del día cambia según lo que traen por la mañana, y eso se nota en el plato. Pedid el rabo de toro cuando esté en la pizarra. Desde El Mirador, son unos doce minutos a pie bajando por la cuesta del Colegio.
Mesón El Alcázar Chico [MUESTRA] — Barrio de la Judería
Un comedor pequeño regentado por la misma familia desde hace tres generaciones. Su carcamusas —el guiso toledano de cerdo y tomate— es la versión que más nos convence de la ciudad. La judería queda a unos quince minutos andando desde la casa.
Bar La Troje [MUESTRA] — Barrio de Santa Bárbara
Aquí viene la gente del barrio, no los grupos organizados. Vermut de grifo, encurtidos caseros y una tortilla que merece el desvío. Santa Bárbara está algo más alejada del centro —unos veinte minutos a pie desde El Mirador—, pero es exactamente el tipo de sitio que la mayoría de turistas no llega a ver.
Restaurante Cigarral de las Viñas [MUESTRA] — Carretera de los Cigarrales
Para una cena con tiempo y sin prisas. Los cigarrales son las fincas históricas que rodean Toledo al otro lado del Tajo. Cocina toledana con algo más de elaboración. En coche desde El Mirador son menos de diez minutos.
Casa Evaristo [MUESTRA] — Mercado de Abastos, planta baja
No es exactamente un restaurante. Es una barra dentro del mercado donde se come de pie o en taburete, con producto del día y precios que ya no existen en el centro turístico. Llegad antes de la una.
Para llevarse algo a casa
El Mercado de Abastos de Toledo está a unos diez minutos en coche desde El Mirador. Vale la pena dedicarle una mañana antes de salir: queso manchego curado de verdad, miel de la comarca, pimentón de las cooperativas locales. Los puestos de confianza los tenemos apuntados en la carpeta de bienvenida que dejamos en la casa.