Veintisiete años de fuego lento, de recetas heredadas y de comensales que vuelven.
En 1998, Manuel Requena abrió las puertas de Lorem Ipsum con una idea simple: cocinar como su madre le había enseñado. Sin foams ni deconstrucciones. Sin carta de temporada vacía de contenido. Solo guisos de toda la vida, con producto de aquí.
Lo que empezó como un bar de tapas en la Calle Comercio fue creciendo despacio, como debe crecer todo lo bueno. Primero el comedor de dentro. Luego la terraza. Después el salón para grupos. Siempre sin perder el norte: que quien entra salga con ganas de volver.
Hoy cocinamos los mismos platos que el primer día. La carcamusa, la perdiz, el cochinillo. Actualizamos las guarniciones, cambiamos los vinos que ponemos en la mesa, pero la receta no se toca. Eso es lo que nos pide la gente cuando viene a Toledo.
La huerta de la Vega del Tajo, la caza toledana, los vinos de Menteía. Si es de aquí, lo ponemos.
Sin técnica que esconda el producto. El guiso tarda lo que tarda. No se abrevia.
Aquí te llaman por tu nombre si vienes más de dos veces. La mesa es tuya mientras quieras quedarte.
Las recetas las guardó Manuel. Su hija Elena las cocina hoy. El método es el mismo, el horno es el mismo.
Abre el restaurante cada día desde 1998. El primero en llegar y el último en marcharse.
Hija de Manuel. Formó en la Escuela de Hostelería de Toledo y volvió a casa con lo aprendido.
Especialista en caza toledana. Conoce los proveedores de perdiz y codorniz mejor que nadie.
Lleva 12 años atendiendo la sala. Sabe qué mesa le va a cada cliente antes de que pida.
Reserva para hoy, para el fin de semana o para esa celebración especial que llevas tiempo planeando. Estamos aquí de martes a domingo.